El intercambio comercial entre Chile y China continúa consolidándose como uno de los ejes más dinámicos de la relación bilateral, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y ajustes en las principales economías del mundo. Así lo destacó el embajador chino en Chile, Niu Qingbao, quien subrayó que esta alianza no solo se mantiene estable, sino que se expande en áreas estratégicas como la logística digital, la energía limpia y la infraestructura tecnológica, posicionando a Chile como hub digital en el Cono Sur.
Durante una entrevista con la Fundación Chilena del Pacífico, el diplomático resaltó que el flujo comercial entre ambos países alcanza cerca de 67 billones de dólares, con un crecimiento anual superior al 8% en los últimos cinco años, lo que refleja la solidez de una relación basada en complementariedad económica y cooperación de largo plazo.
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Niu Qingbao recordó que Chile fue el primer país en firmar un tratado de libre comercio con China, lo que ha permitido profundizar la integración en sectores clave. En ese sentido, destacó la demanda sostenida del mercado chino por productos chilenos como cobre, litio, cerezas, vino, salmón y pisco, mientras que China continúa siendo un proveedor relevante de maquinaria, electrónica y bienes industriales para Chile.
El embajador también puso énfasis en la participación de empresas chinas en sectores estratégicos de la economía chilena, incluyendo energías renovables, transporte, salud, infraestructura y economía digital, aportando inversión, tecnología y transferencia de conocimiento.
En materia sanitaria y agrícola, valoró la implementación del sistema de certificación electrónica para exportaciones chilenas, que ha permitido avanzar hacia procesos sin papel en productos fitosanitarios y forestales destinados al mercado chino, agilizando el comercio exterior.
Asimismo, destacó el rol de la iniciativa de la Franja y la Ruta, señalando que ha contribuido a reducir tiempos logísticos, optimizar costos y fortalecer la conectividad entre ambos países, impulsando la digitalización del comercio en América Latina.
En el ámbito global, el diplomático se refirió a las tensiones comerciales internacionales y al impacto de políticas arancelarias unilaterales, señalando que, pese a ello, la relación comercial entre Chile y China se ha mantenido estable y con perspectivas de crecimiento sostenido.
Otro punto relevante abordado fue la expansión de oportunidades para empresas chilenas en el interior de China, donde existen nuevos polos de desarrollo, apertura a la inversión extranjera y un creciente potencial en industrias tecnológicas, energéticas y de consumo.
En este contexto, destacó el papel de la modernización logística y los corredores marítimos que facilitan el acceso de productos chilenos a regiones interiores del país asiático, ampliando las posibilidades de comercio más allá de las zonas costeras tradicionales.
Finalmente, Niu Qingbao abordó el proyecto de cable submarino entre Chile y China, señalando que este tipo de infraestructura reforzará la conectividad digital entre Sudamérica y Asia, consolidando a Chile como un nodo estratégico en el flujo global de datos.
A su juicio, estas iniciativas fortalecen la confianza entre ambos países y abren una nueva etapa de cooperación tecnológica, económica y digital con beneficios mutuos a largo plazo.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





