Chile y Uruguay, dos países que dependen de la importación de crudo, comenzaron a explorar alternativas para reducir el uso de diésel en el transporte de carga por carretera. Ambos gobiernos y empresas del sector energético y logístico impulsan proyectos que incorporan camiones pesados propulsados por hidrógeno mediante pilas de combustible, una tecnología que gana terreno como opción para descarbonizar la logística regional.
Las pilas de combustible de hidrógeno ofrecen cerca de un 20% más de eficiencia frente a los motores de combustión interna tradicionales. Aunque los camiones eléctricos a batería presentan mayor desarrollo tecnológico y ya tienen presencia en el mercado chileno, las unidades impulsadas por hidrógeno destacan por ofrecer mayor autonomía y tiempos de recarga considerablemente más cortos.
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El interés por estas alternativas se ha intensificado debido al aumento del precio del diésel, provocado en parte por tensiones geopolíticas y problemas en las cadenas de suministro globales. Este escenario ha impactado directamente los costos operativos del transporte y otros sectores dependientes del combustible fósil.
Actualmente, el combustible puede representar hasta el 40% de los gastos operativos de las empresas de transporte. Ante este panorama, las compañías han comenzado a aplicar medidas como la optimización de rutas, mientras analizan soluciones a mediano plazo como la electrificación de flotas o el uso de combustibles alternativos.
La adopción de la electromovilidad avanza principalmente en la logística de última milla, especialmente entre empresas de comercio electrónico. Sin embargo, el segmento de transporte pesado aún se encuentra en etapas iniciales.
De acuerdo con la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), durante los primeros dos meses del año se vendieron 15 camiones eléctricos en el país: dos ligeros, tres medianos y diez pesados. El informe destaca que, aunque el mercado es incipiente, existe un creciente interés por parte de empresas que buscan reducir emisiones y optimizar costos operacionales. Entre las marcas presentes se encuentran Mercedes-Benz, Maxus, Foton, Sany, Dong Feng y JAC.
Entre los principales desafíos para expandir el transporte de carga sostenible figuran el desarrollo de infraestructura de carga de alta potencia y estaciones de hidrógeno, además del alto costo inicial de los vehículos. En Chile, el Ministerio de Energía incluyó en su agenda 2026-2030 la creación de un plan maestro para ampliar la red de puntos de carga públicos.
Contexto energético global
Expertos señalan que las actuales tensiones energéticas podrían acelerar la transición hacia tecnologías más limpias. Michelle Brouhard, jefa de política y riesgo geopolítico de la firma de inteligencia comercial Kpler, señaló que los precios elevados de la energía suelen impulsar el desarrollo de nuevas soluciones, entre ellas vehículos eléctricos, energía solar, eólica e hidrógeno.
En paralelo, compañías vinculadas a energías renovables y movilidad eléctrica han registrado un crecimiento en sus mercados. Firmas chinas como GCL Energy Technology y BYD experimentaron importantes alzas en sus acciones durante marzo.
Tanto Chile como Uruguay también promueven el desarrollo de derivados del hidrógeno verde, como el e-metanol y el amoníaco verde. Sin embargo, ambos países identifican oportunidades para el uso doméstico del hidrógeno, impulsadas por sus matrices energéticas con alta participación de fuentes renovables.
El principal desafío del hidrógeno verde continúa siendo la reducción de costos frente a los combustibles fósiles tradicionales.
Uruguay impulsa piloto con camiones de hidrógeno
Uruguay, que obtuvo cerca del 98% de su electricidad a partir de fuentes renovables durante el último año, dio un paso significativo con la llegada de ocho tractocamiones impulsados por hidrógeno fabricados por Hyundai.
Los vehículos forman parte del proyecto Kahirós, iniciativa liderada por la empresa energética Ventus, la firma logística Fraylog y Fidocar, representante de Hyundai en el país. El proyecto contempla una planta solar fotovoltaica de 4,8 MW y una instalación de electrólisis capaz de producir 77 toneladas anuales de hidrógeno verde.
Se espera que el sistema entre en operación en noviembre y que los camiones sean utilizados para el transporte de madera hacia Montes del Plata, uno de los mayores productores de celulosa de Uruguay.
Juan Andrés Chick, director del proyecto Kahirós, explicó que la iniciativa busca convertirse en un piloto que marque el camino para futuras implementaciones, posicionando al país como un referente regional en hidrógeno verde.
El proyecto cuenta con una inversión de US$40 millones financiada por Santander Group, con apoyo de la Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Fondo de Innovación en Energías Renovables de Naciones Unidas.
Desde IFC, su vicepresidente para Europa, América Latina y el Caribe, Alfonso García Mora, destacó que el avance de Uruguay en energías renovables permite impulsar proyectos clave para descarbonizar sectores complejos como el transporte.
Chile apuesta por ecosistema logístico con hidrógeno
Chile también se posiciona como uno de los líderes regionales en transporte de carga sostenible. A través de la iniciativa HidroHaul, el país incorporó un camión pesado con pila de combustible de hidrógeno fabricado por la compañía china FEICHI.
El proyecto reúne a múltiples actores, entre ellos la agencia estatal Corfo, Walmart, la firma de ingeniería IEE, la empresa logística Marval, el grupo energético Copec y el desarrollador minero Mining3. La iniciativa tendrá una duración estimada de cuatro años y busca evaluar el desempeño de soluciones logísticas basadas en hidrógeno.
En paralelo, Corfo otorgó recientemente una subvención de US$6 millones para un proyecto de logística industrial verde que se desarrollará en las regiones Metropolitana y de Valparaíso.
La iniciativa, que requerirá una inversión total de US$13,7 millones, será ejecutada por la generadora Colbún en alianza con Marval y Walmart. El proyecto contempla la construcción de una planta de producción de hidrógeno en San Bernardo, equipada con una unidad de electrólisis de 3 MW, además de infraestructura de compresión y almacenamiento.
La instalación abastecerá una flota de tractocamiones operados por Marval para transporte interregional, así como grúas horquillas utilizadas por Walmart en su centro de distribución El Peñón.
Según el Ministerio de Economía, el proyecto permitirá reemplazar aproximadamente 350.000 litros de diésel al año, lo que equivale a cerca de US$500.000 con los precios actuales del combustible en el país.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





