El Ejecutivo presentó un paquete de acciones para mitigar el impacto del fuerte aumento en el precio de los combustibles que comenzará a regir esta semana en Chile, una subida que ya genera preocupación en distintos sectores del transporte y la economía.
Tal como informó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el incremento será significativo: la gasolina de 93 octanos aumentará $370 por litro (USD 0,40), mientras que el diésel registrará una subida de $580 por litro (USD 0,63). El anuncio provocó una alta demanda en estaciones de servicio a lo largo del país, donde numerosos conductores acudieron a abastecerse antes de la entrada en vigor del ajuste.
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Desde el Gobierno explicaron que el alza responde principalmente al encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales, impulsado por el conflicto en Medio Oriente que elevó el valor del barril Brent desde los US$70 hasta cerca de US$110 en apenas tres semanas. A ello se suma, según la administración, el estrecho margen fiscal heredado del gobierno anterior.
Frente a este escenario, el Ejecutivo lanzó el plan denominado “Chile Sale Adelante”, que contempla una serie de medidas destinadas a amortiguar el impacto del incremento, especialmente en el sector del transporte.
Entre las principales iniciativas destaca el congelamiento de las tarifas del transporte público en Santiago, donde el sistema Red mantendrá sus precios sin variación hasta fines de 2026. También se implementarán mecanismos para reducir el valor de la parafina, combustible ampliamente utilizado para la calefacción doméstica.
El plan incluye además un subsidio directo de $100 mil mensuales (USD 109) para conductores de taxis y colectivos durante un período máximo de seis meses, junto con medidas de apoyo al transporte de carga orientadas a disminuir los costos operacionales del sector logístico.
A estas acciones se suma el impulso a la electromovilidad mediante créditos preferenciales para facilitar la compra o conversión de vehículos eléctricos, además de iniciativas orientadas a estimular la inversión, simplificar trámites y generar empleo dentro de un plan más amplio de reconstrucción económica.
Durante una visita a la Región de Los Lagos para supervisar los avances del Puente Chacao, el presidente José Antonio Kast defendió las decisiones adoptadas por su administración, señalando que el aumento de los combustibles responde a factores globales.
“El alza de los combustibles es un fenómeno mundial que nos golpea en un momento en que Chile enfrenta una evidente crisis fiscal”, afirmó el mandatario.
Kast explicó que el Gobierno optó por actuar con prudencia en el manejo de las finanzas públicas. “No podíamos pedir un préstamo para financiar subsidios que, finalmente, todos los chilenos tendrían que pagar en el futuro y que podrían agravar aún más la situación económica del país”, sostuvo.
El jefe de Estado reconoció que se trata de una medida compleja, por lo que el Ejecutivo buscó mecanismos de apoyo enfocados en los sectores más vulnerables y en la clase media. En ese sentido, reiteró que el subsidio para taxis y colectivos requerirá la colaboración del Congreso para su implementación.
Asimismo, confirmó que el congelamiento de tarifas del transporte público podría extenderse a otras regiones del país, aunque los mecanismos para ello aún se encuentran en evaluación.
Pese a las medidas anunciadas, distintos gremios del transporte advirtieron que el aumento del combustible inevitablemente tendrá repercusiones en los costos para los usuarios.
Carolina Navarrete, gerenta general de la Asociación de Buses Interurbanos de Chile (ABI), criticó que el transporte interurbano haya quedado fuera de los beneficios. “Cuando el diésel sube más de un 60%, ese costo inevitablemente se traspasa al precio de los pasajes”, señaló.
En el sector del transporte de carga, Diego Ramírez, dirigente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, explicó que el impacto será considerable para los camioneros. Según indicó, llenar un estanque de 500 litros que antes costaba cerca de $475.000 ahora requerirá alrededor de $765.000, lo que representa un incremento cercano al 61%.
Desde el gremio de taxis colectivos también surgieron interrogantes sobre la distribución del subsidio anunciado. Héctor Sandoval, representante del sector, planteó que aún queda por definir si el beneficio será destinado directamente al dueño del vehículo o al conductor.
La industria turística también expresó preocupación. La Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur) advirtió que el encarecimiento del combustible impacta directamente en una actividad altamente dependiente del transporte, afectando desde los pasajes hasta la operación de hoteles, excursiones y servicios turísticos.
Mientras tanto, el anuncio del alza provocó un inusual movimiento en estaciones de servicio de todo el país. Desde la noche del lunes se registraron largas filas de automovilistas que buscaban abastecerse antes de la subida de precios, tanto de gasolina como de parafina.
Entre las escenas más llamativas estuvo la de un conductor que aseguró haber almacenado cerca de 1.000 litros de diésel en su domicilio. En declaraciones a un noticiario televisivo, explicó que decidió adelantarse al incremento porque prevé que los precios seguirán aumentando.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





