El fortalecimiento del sistema ferroviario vuelve a posicionarse como una prioridad para el desarrollo de la región de Ñuble. La conexión ferroviaria entre Chillán y Santiago, históricamente clave para la movilidad y la integración territorial, enfrenta hoy una nueva etapa marcada por iniciativas orientadas a modernizar el servicio y recuperar el protagonismo del tren en el centro sur del país.
Durante años, la infraestructura ferroviaria regional se vio afectada por períodos de abandono y decisiones que limitaron su crecimiento. Sin embargo, las recientes gestiones para impulsar el servicio Bulnes–Chillán–San Carlos representan una oportunidad estratégica para avanzar hacia un sistema de transporte más eficiente y acorde a las necesidades actuales de la ciudadanía.
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La reunión encabezada por el delegado presidencial Diego Sepúlveda junto al ministro de Transportes, Louis de Grange, y el presidente de EFE, Jorge Claude, refleja la intención de reinstalar el desarrollo ferroviario dentro de las prioridades regionales. La iniciativa busca responder a una demanda histórica de los habitantes de Ñuble, especialmente de quienes diariamente se desplazan por motivos laborales, académicos o de atención médica.
La reactivación de estos servicios ferroviarios permitiría mejorar la conectividad entre comunas, reducir tiempos de viaje y ofrecer una alternativa de transporte más sustentable frente al creciente uso de carreteras. Además, el fortalecimiento del tren aparece como una respuesta concreta ante los desafíos asociados a la congestión vehicular, el aumento de los costos de combustible y las exigencias medioambientales.
En paralelo, la reducción de los tiempos de viaje entre Chillán y Santiago se proyecta como un factor clave para potenciar la competitividad regional. Una conexión ferroviaria más rápida y moderna podría impulsar sectores como el turismo, el comercio y la inversión, generando nuevas oportunidades para Ñuble y consolidando su integración con el resto del país.
A este escenario se suma el avance del futuro Centro de Mantenimiento de Trenes de Chillán, obra que ya supera el 81% de ejecución y cuya puesta en marcha está prevista para el segundo semestre del año. La iniciativa contempla una inversión cercana a los 160 millones de dólares y permitirá trasladar desde Santiago labores técnicas y operativas de carácter estratégico, fortaleciendo el proceso de descentralización y generando empleo especializado en la región.
Pese al avance de los proyectos, el desafío sigue siendo asegurar continuidad en las políticas públicas y una planificación sostenida en materia ferroviaria. Autoridades y actores regionales coinciden en que el desarrollo del tren debe dejar atrás las promesas pendientes para convertirse en un verdadero motor de crecimiento, conectividad y calidad de vida para Ñuble y el centro sur de Chile.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





