El incremento en el valor de los combustibles comenzó a generar efectos visibles en el transporte público capitalino. Aunque el Gobierno descarta una disminución en la cantidad de buses operativos, usuarios y especialistas coinciden en que el sistema RED enfrenta mayores niveles de congestión debido al aumento de pasajeros, situación que ha derivado en tiempos de espera más extensos y recorridos más lentos.
Durante las últimas semanas, las redes sociales se han llenado de reclamos por parte de usuarios que denuncian paraderos colapsados y buses con sobrecarga de pasajeros, especialmente en horarios punta. Sin embargo, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones sostiene que no existe una reducción de la flota ni modificaciones en frecuencias o recorridos.
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El ministro Louis De Grange aseguró que el funcionamiento del sistema se mantiene dentro de los parámetros habituales y atribuyó parte de las críticas a una percepción amplificada por redes sociales. Pese a ello, distintos testimonios recogidos entre pasajeros revelan una experiencia distinta en la rutina diaria de miles de personas.
Usuarios reportan mayores tiempos de espera
Jean Pierre Mancilla, trabajador de la Universidad de Chile y residente de La Pintana, afirma que su trayecto hacia el trabajo pasó de 45 minutos a más de una hora y veinte. Según relata, ahora debe salir mucho más temprano debido a la demora y la alta ocupación de las máquinas.
La situación se repite en distintos sectores de Santiago. Joaquín Araneda, estudiante universitario y trabajador en Lo Prado, asegura que los tiempos de espera se duplicaron tanto en su trayecto académico en Ñuñoa como en sus desplazamientos laborales. Lo mismo comenta Vilma Muñoz, auxiliar de enfermería, quien afirma que en algunos días ha esperado hasta 40 minutos para abordar una micro desde Maipú.
Para Mary Abad, asesora del hogar, el principal problema es la dificultad para subir a los buses en sectores de alta demanda. “Hay mucha gente y muchas veces simplemente no se puede abordar”, comenta respecto a su recorrido habitual entre Escuela Militar y Alto Las Condes.
Especialistas detectan mayor demanda y problemas operacionales
El especialista en movilidad y transporte Ariel López analizó datos del plan operacional del sistema RED y registros GPS de los recorridos. Según su investigación, la demanda aumentó un 4,5% tras el alza de los combustibles, equivalente a cerca de 60 mil pasajeros adicionales en comparación con el mismo período del año anterior.
López sostiene que el sistema presenta una menor disponibilidad de buses en horarios punta y que solo cerca del 60% de la flota estaría circulando de manera efectiva. También identificó problemas de “bunching”, fenómeno en el que varios buses del mismo recorrido llegan juntos, generando largos intervalos sin servicio.
El experto atribuye parte del problema a la falta de conductores y a deficiencias en la gestión de algunas empresas operadoras. Además, cuestionó la fiscalización ejercida por la Dirección de Transporte Público Metropolitano (DTPM) frente al cumplimiento de los contratos de operación.
Académicos vinculan congestión con alza de combustibles
Ricardo Hurtubia, académico de la Pontificia Universidad Católica, coincide en que el incremento de usuarios tras el encarecimiento de las bencinas ha impactado la operación del sistema. A su juicio, faltó implementar medidas de contingencia para reforzar la flota y responder al aumento de demanda.
En la misma línea, Cristóbal Pineda, docente de la Universidad de Chile, explicó que el crecimiento sostenido de pasajeros, sumado a la congestión vial y la falta de infraestructura, contribuye a reducir la velocidad de circulación de los buses y afecta directamente la frecuencia.
Impacto en salud y calidad de vida
Especialistas advierten que los problemas de transporte no solo afectan los tiempos de traslado, sino también la salud física y mental de los usuarios. La psicóloga Bárbara Atal explicó que las esperas prolongadas y el hacinamiento generan estrés, agotamiento y alteraciones en la vida cotidiana, aumentando incluso el riesgo de burnout.
Desde el ámbito médico, la broncopulmonar Gabriela Ulloa alertó sobre el riesgo de propagación de enfermedades respiratorias en espacios con alta concentración de personas, especialmente durante otoño e invierno.
Gobierno mantiene postura y ajusta medidas
Mientras continúan las críticas ciudadanas, el Gobierno anunció ajustes presupuestarios que incluyen la suspensión de nuevas compras de buses de dos pisos. Paralelamente, el Ejecutivo volvió a intervenir el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) para contener nuevas alzas.
Según Ariel López, en los últimos días se han incorporado cerca de 150 buses adicionales en horario punta, equivalente a un aumento operacional de 2,4%. No obstante, advirtió que el deterioro del servicio afecta principalmente a los sectores de menores ingresos, que dependen casi exclusivamente del transporte público.
Especialistas y académicos coinciden en que fortalecer el sistema RED, ampliar las alternativas de movilidad y mejorar la fiscalización serán claves para enfrentar el aumento de demanda y evitar un mayor deterioro en la experiencia de viaje de millones de santiaguinos.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





