Chile ha desplegado en su frontera norte con Perú un conjunto de enormes bloques de hormigón tipo tetrápodo, en el marco del Plan Escudo Fronterizo, con el propósito de obstaculizar el tránsito de vehículos asociados a actividades de contrabando, narcotráfico y migración irregular.
Las estructuras fueron instaladas en la región de Arica y Parinacota, específicamente entre los hitos fronterizos 9 y 10, así como entre los hitos 11 y 12. Su presencia es visible desde territorio peruano a una distancia aproximada de 500 metros, en una zona donde operan controles binacionales y patrullajes de seguridad.
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Cada tetrápodo corresponde a un bloque de hormigón armado de aproximadamente 2,9 metros de altura y 3,4 metros de ancho, con un peso cercano a las 16 toneladas. Diseñados originalmente como elementos de protección costera en obras portuarias, su resistencia y volumen han permitido su reutilización como barreras terrestres prácticamente inamovibles sin maquinaria especializada. Las unidades instaladas en Arica fueron aportadas por el Puerto de Arica y tendrían un valor estimado de 100 UF cada una, según información difundida por Emol.
En el lado peruano, efectivos de la Policía Nacional del Perú mantienen un campamento de vigilancia frente a las estructuras. La zona se encuentra bajo estado de emergencia, lo que ha limitado el acceso de la prensa a menos de 500 metros de las instalaciones.
El delegado presidencial para la macrozona norte, Alberto Soto, explicó que el objetivo de estas medidas es “impedir el tránsito vehicular no habilitado a través de pasos irregulares”, con especial énfasis en horarios nocturnos, cuando organizaciones criminales suelen operar aprovechando la baja visibilidad para evadir controles fronterizos.
El 7 de junio de 2026, el presidente José Antonio Kast visitó el Complejo Fronterizo de Chacalluta, donde anunció la instalación de estos dispositivos como parte del refuerzo del control fronterizo. En la misma jornada, firmó dos iniciativas legales orientadas a endurecer la política migratoria.
Una de las propuestas plantea extender el período de retención administrativa de migrantes en situación irregular con orden de expulsión, ampliándolo de 5 a 60 días, con posibilidad de prórroga hasta 180 días bajo supervisión judicial. La segunda iniciativa busca tipificar como delito el traslado de migrantes irregulares dentro del territorio chileno, con el objetivo de cerrar vacíos legales que, según el Ejecutivo, son aprovechados por redes de tráfico de personas.
Estas acciones se articulan con la construcción de una zanja de seguridad en la frontera norte, que ya alcanza cerca de 30 kilómetros en su primera fase y que proyecta extenderse hasta 500 kilómetros en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta antes de finalizar el año. En Arica, las obras superan los 10 kilómetros en pasos no habilitados, con participación del Ejército de Chile y el Ministerio de Obras Públicas.
El Gobierno no descarta ampliar el uso de tetrápodos a otras zonas del norte del país, en función de los resultados que arroje la implementación inicial del plan de control fronterizo.
El Congreso, por su parte, ha mostrado disposición a tramitar con rapidez las iniciativas legales anunciadas, en medio del debate sobre el endurecimiento del marco migratorio y la seguridad en zonas limítrofes.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: infobae





