Chile continúa mostrando avances en la recuperación de su industria aérea tras la pandemia, aunque todavía enfrenta desafíos para alcanzar los niveles de conectividad registrados antes de 2020. De acuerdo con cifras de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (Iata), el país mantiene una brecha de 11 rutas respecto a las existentes en 2019, situación que el organismo atribuye, entre otros factores, a la fuerte concentración de la demanda durante la temporada de verano.
Durante el encuentro anual de la Iata, representantes de la industria destacaron el desempeño del mercado chileno y valoraron la estabilidad regulatoria y tributaria que ofrece el país, en contraste con otras naciones de la región que han impulsado medidas consideradas menos favorables para el crecimiento del transporte aéreo, como Perú y Brasil.
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El vicepresidente regional de Iata para América Latina y el Caribe, Peter Cerda, señaló que Chile se mantiene como uno de los mercados más abiertos para la aviación comercial en la región y destacó el diálogo permanente con las autoridades nacionales. Según indicó, el objetivo es continuar ampliando la conectividad aérea mediante un entorno regulatorio que favorezca la expansión de rutas y operaciones.
Las estadísticas del organismo muestran que Chile registra cerca de seis millones de llegadas internacionales, de las cuales 2,3 millones corresponden a pasajeros transportados por vía aérea. Este desempeño posiciona al país en el octavo lugar del continente americano y en el quinto puesto dentro de América Latina, superando a mercados como Perú, Uruguay y Guatemala.
En materia de recuperación regional, Cerda explicó que el avance ha sido desigual entre los distintos países. Mientras mercados como Colombia, Chile y República Dominicana exhiben un crecimiento sostenido, economías de mayor tamaño como Brasil, México y Argentina aún no alcanzan los máximos históricos observados antes de la pandemia.
Asimismo, destacó que Colombia, República Dominicana y Ecuador ya superan los indicadores de 2019 en cantidad de rutas, frecuencias y capacidad de asientos. Para la Iata, uno de los principales motores de desarrollo para la región será el fortalecimiento de la conectividad intrarregional, especialmente a través de la expansión de vuelos hacia ciudades secundarias.
Al cierre de 2025, Chile registró un incremento de 4,6% en frecuencias aéreas y de 12,2% en la oferta de asientos disponibles. Sin embargo, el número total de rutas continúa 8,5% por debajo de los niveles prepandemia, manteniendo una diferencia de 11 conexiones menos respecto a 2019.
Desde la organización consideran prioritario convertir a Chile en un destino atractivo durante todo el año y no únicamente en los meses de mayor demanda turística. En ese sentido, la Iata planteó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre los sectores turístico, económico y aeronáutico para generar incentivos que permitan sostener la conectividad durante las temporadas de otoño e invierno.
Cerda destacó además el interés de la industria por seguir ampliando la red aérea del país y valoró el ambiente de colaboración existente con las autoridades para impulsar nuevas oportunidades de crecimiento.
Desafíos para la aviación latinoamericana
A nivel regional, la Iata advirtió que América Latina aún cuenta con un amplio potencial de expansión, aunque enfrenta obstáculos estructurales que limitan su competitividad frente a otras regiones del mundo.
Entre los principales desafíos identificados figuran los elevados impuestos aplicados a los pasajes, las limitaciones de infraestructura aeroportuaria y los marcos regulatorios complejos. Según datos del organismo, los tributos representan en promedio el 29% del valor de un boleto aéreo en América Latina y el Caribe, porcentaje superior al observado en la mayoría de los mercados internacionales.
Las cifras muestran que los impuestos agregan un promedio de US$44 al costo de cada pasaje en la región, frente a los US$38 registrados en otras partes del mundo. Este escenario podría agravarse con nuevas iniciativas tributarias actualmente en discusión en algunos países.
En Brasil, por ejemplo, la propuesta de aumentar el IVA sobre el transporte aéreo podría generar una reducción cercana al 30% en la demanda, además de encarecer los vuelos nacionales e internacionales, según las estimaciones de la Iata.
En el caso de Perú, el organismo cuestionó las nuevas tarifas aplicadas a los pasajeros en tránsito por Lima, argumentando que la medida podría afectar la conectividad y reducir las opciones de viaje para los propios ciudadanos peruanos.
Respecto a Argentina, aunque reconoció avances en materia de apertura del mercado aéreo, la Iata señaló que los elevados costos asociados a las tarifas de seguridad continúan ubicando al país entre los destinos más costosos para viajar por avión en la región.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: latercera





