Chile continúa consolidando su liderazgo regional en movilidad sostenible. A comienzos de 2026, Santiago alcanzó un hito histórico al superar las 4.000 unidades eléctricas en operación dentro del sistema Red Movilidad, cifra que representa el 62% de toda su flota de transporte público y que podría elevarse al 68% durante los próximos meses, según datos del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT).
Este avance posiciona a la capital chilena como la ciudad con mayor cantidad de buses eléctricos fuera de China, reflejando el crecimiento sostenido de una industria que ha ganado terreno gracias a la expansión tecnológica, el fortalecimiento de la infraestructura de carga y nuevas herramientas regulatorias.
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Uno de los hitos más relevantes para el sector es la entrada en vigor de la Ley N° 21.793, conocida como Ley de Retrofit, normativa que establece por primera vez un marco legal para transformar vehículos con motores de combustión interna en unidades eléctricas. La legislación modifica la Ley de Tránsito N° 18.290 y entrega facultades al MTT para certificar talleres especializados, homologar kits de conversión y definir estándares técnicos y de seguridad para estas transformaciones.
Para la industria, la nueva regulación representa una oportunidad para acelerar la transición energética. Felipe Cevallos, cofundador y gerente general de Reborn Electric, destacó que la ley permitirá a propietarios de flotas existentes acceder a la electromovilidad sin la necesidad de adquirir vehículos completamente nuevos, reduciendo significativamente los costos de inversión.
Según explicó, la reconversión podría costar cerca de la mitad del valor de un bus eléctrico nuevo, generando beneficios asociados a menores gastos de mantenimiento y una reducción considerable en los costos operativos relacionados con el consumo energético.
La experiencia de Reborn Electric refleja el desarrollo de esta industria en Chile. La compañía inició sus operaciones en 2016 con proyectos de reconversión de buses, aunque durante años enfrentó limitaciones por la ausencia de una regulación específica. Con la nueva normativa vigente, el sector cuenta ahora con un marco jurídico que abre nuevas oportunidades de crecimiento y expansión.
No obstante, el avance de la electromovilidad también enfrenta desafíos. En el ámbito del transporte público, el recorte presupuestario de $51 mil millones aplicado al MTT ha impactado distintos proyectos en regiones. Entre ellos se encuentra una iniciativa en Osorno que contemplaba la incorporación de 116 buses eléctricos y 50 unidades convencionales, además de dificultades operativas registradas en Arica por falta de financiamiento y subsidios para mantener la operación de buses eléctricos.
Desde el ministerio han señalado que la reducción presupuestaria, equivalente al 3% de sus recursos, se concentrará principalmente en proyectos aún no ejecutados con el objetivo de evitar efectos sobre las tarifas y frecuencias actuales del transporte público.
En paralelo, la infraestructura de carga continúa expandiéndose. Chile dispone actualmente de cerca de 1.900 puntos públicos de carga eléctrica, de los cuales alrededor del 35% corresponde a estaciones de carga rápida y ultrarrápida. Esta red permite realizar recorridos de larga distancia hacia el sur del país e incluso hasta Punta Arenas, aunque persisten desafíos para ampliar la cobertura en algunas zonas del norte.
Jean Paul Zalaquett, fundador de OpenEVLab y ex jefe de electromovilidad para América Latina de Enel X Way, destacó que el país ha logrado desarrollar infraestructura incluso antes de la masificación de los vehículos eléctricos. A su juicio, Chile figura entre los países con mejor relación entre cargadores públicos y cantidad de vehículos eléctricos en circulación.
El especialista sostiene que la principal barrera actual no está en la tecnología ni en la infraestructura, sino en la adaptación de los usuarios a nuevas dinámicas de carga y planificación de viajes, aspectos que forman parte del proceso de adopción de esta tecnología.
De cara al futuro, el foco de la industria se está desplazando hacia el transporte de carga pesada, considerado uno de los sectores con mayor potencial para reducir emisiones. Los avances recientes han permitido la incorporación de camiones eléctricos capaces de recorrer hasta 500 kilómetros con carga completa, ampliando las posibilidades para operaciones logísticas e interregionales.
Por su parte, Reborn Electric proyecta fortalecer su presencia internacional mediante alianzas estratégicas y la expansión de su oferta tecnológica hacia mercados como Brasil, impulsando el desarrollo de soluciones eléctricas fabricadas en Chile.
El crecimiento del sector también ha sido acompañado por instituciones académicas y centros de formación técnica que han incorporado programas especializados en electromovilidad, contribuyendo a la formación de profesionales y técnicos que hoy participan activamente en el desarrollo de la industria.
Mientras continúan los desafíos relacionados con incentivos tributarios, expansión de la infraestructura y consolidación del mercado de reconversión vehicular, la electromovilidad chilena avanza con pasos concretos. La combinación de flotas operativas, capacidad industrial local y un marco regulatorio actualizado confirma que la transición energética ya forma parte de la realidad del transporte en el país.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: eldesconcierto





