El Gobierno de Chile estudia la posibilidad de negociar un Acuerdo Recíproco de Comercio (ART) con Estados Unidos, una iniciativa que busca ampliar el acceso de los productos chilenos al mercado norteamericano en medio de los cambios recientes en la política arancelaria de Washington. Aunque la propuesta pretende complementar el Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente desde 2003, especialistas advierten sobre la necesidad de evaluar cuidadosamente sus beneficios económicos y las posibles obligaciones regulatorias que podría implicar.
La iniciativa se enmarca en las conversaciones bilaterales orientadas a reducir el impacto de las sobretasas arancelarias del 12,5 % aplicadas recientemente por Estados Unidos. Para Chile, el objetivo es fortalecer la competitividad de sus exportaciones y ampliar la cantidad de productos que pueden ingresar al mercado estadounidense sin pagar aranceles.
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Desde el Ejecutivo chileno han aclarado que la negociación de un ART no contempla reemplazar el TLC actual, sino establecer un mecanismo complementario que permita responder a las nuevas condiciones del comercio internacional. Entre los sectores que podrían beneficiarse se encuentran el salmón, las frutas frescas, el vino y los productos derivados de la madera.
Chile busca ampliar la cobertura de arancel cero
De acuerdo con las cifras presentadas por las autoridades comerciales chilenas, actualmente cerca del 53 % del valor de las exportaciones del país ingresa a Estados Unidos con arancel cero. La meta del Gobierno es elevar esa proporción hasta el 68 % mediante las negociaciones bilaterales en curso.
Paula Estévez, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), explicó que las conversaciones responden a una transformación de la política comercial estadounidense y requieren objetivos acordes con las condiciones actuales del mercado global.
La funcionaria señaló que Chile busca negociar el acuerdo en condiciones de reciprocidad y aumentar la cobertura de las exportaciones exentas de aranceles, aunque descartó que sea viable alcanzar una liberalización total del comercio bilateral.
La revisión jurídica del eventual ART está en manos de los equipos especializados de la Subrei, que trabajan en la evaluación de sus alcances y en la coordinación con la contraparte estadounidense. El propósito es determinar qué compromisos permitirían mejorar el acceso de los productos nacionales sin alterar la estructura del tratado comercial vigente.
Expertos advierten sobre posibles costos regulatorios
Aunque los exportadores ven con interés cualquier mecanismo que reduzca las barreras de entrada al mercado estadounidense, especialistas en economía y derecho comercial consideran necesario examinar las condiciones que podría establecer un nuevo acuerdo.
Entre los aspectos que requieren especial atención figuran las normas sobre propiedad intelectual, las patentes farmacéuticas y los mecanismos de arbitraje de inversiones. Según los analistas, estas disposiciones podrían tener efectos sobre la capacidad del Estado chileno para definir políticas públicas en áreas como salud, desarrollo industrial y protección ambiental.
La existencia de un TLC consolidado entre ambos países también plantea interrogantes sobre el valor adicional que ofrecería un nuevo instrumento comercial. Para los expertos, la negociación debe demostrar que los beneficios potenciales para la producción nacional justifican las obligaciones que Chile eventualmente asumiría.
En ese contexto, Pol Antràs, académico de la Universidad de Harvard y especialista en comercio internacional, destacó la importancia de analizar de manera rigurosa los beneficios y costos de la propuesta, especialmente por las diferencias de capacidad negociadora entre Chile y Estados Unidos.
El académico advirtió que cualquier nuevo compromiso debe aportar ventajas concretas a la economía chilena y evitar restricciones innecesarias a la autonomía regulatoria del país.
La negociación continúa en revisión
El proceso permanece en una etapa de análisis jurídico y técnico, mientras los equipos de la Subrei continúan examinando los términos de una eventual negociación con Washington.
Las autoridades chilenas también prevén mantener conversaciones con gremios exportadores y representantes del sector privado antes de establecer una posición definitiva frente a la iniciativa.
El resultado de estas evaluaciones será determinante para establecer si un Acuerdo Recíproco de Comercio puede ampliar las oportunidades de exportación, reducir los efectos de las sobretasas estadounidenses y ofrecer beneficios adicionales frente al marco comercial que ambos países mantienen desde hace más de dos décadas.
Nota Editorial: Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: Logistica 360


