El sostenido incremento en el precio del diésel está generando una creciente paralización en el transporte de carga en Chile, afectando especialmente a los pequeños camioneros y comenzando a impactar la cadena logística y de abastecimiento en el país. Desde el gremio advierten que la situación podría escalar si no se adoptan medidas urgentes.
Según el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya, cerca de 10 mil transportistas ya han debido detener sus actividades por la imposibilidad de financiar el combustible. El dirigente explicó que el alza acumulada —que alcanza los $580 por litro— está repercutiendo en toda la economía, encareciendo desde la producción hasta la distribución de bienes básicos.
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En este contexto, el sector enfrenta una presión creciente sobre sus tarifas, que no han logrado ajustarse al ritmo del aumento de costos. Araya enfatizó que la actualización de precios por parte de los generadores de carga es clave para sostener la operación, advirtiendo que muchos transportistas continúan trabajando a pérdida para no perder contratos vigentes.
El problema también alcanza la relación con grandes empresas, donde acusan condiciones desfavorables. Como ejemplo, mencionó operaciones vinculadas a la estatal Codelco, donde algunos trayectos estarían generando pérdidas cercanas a los $180 mil por viaje.
En el norte del país, el malestar ya se traduce en movilizaciones. En la región de Tarapacá, cerca de 800 transportistas, respaldados por al menos siete gremios, preparan acciones en protesta por el alza del combustible, exigiendo la congelación de precios por un periodo de tres meses.
Dirigentes locales coinciden en que el escenario es insostenible. Desde Alto Hospicio, representantes del sector advierten que el incremento constante del diésel golpea directamente los ingresos del rubro, mientras que en el puerto de Iquique denuncian la imposibilidad de traspasar estos costos a los clientes, lo que ha reducido al mínimo los márgenes de operación.
La situación ha derivado en críticas al Gobierno, al que acusan de falta de medidas efectivas frente a la crisis. Además, el gremio advierte que la continuidad de este escenario podría generar interrupciones en puertos y en la cadena de suministro, no necesariamente por paralizaciones formales, sino por la imposibilidad material de operar.
Desde el sector también alertan que los transportistas más pequeños son los más afectados y podrían radicalizar sus acciones ante la falta de soluciones, incrementando el riesgo de una crisis mayor en el sistema logístico nacional.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





