La descarbonización del transporte en Chile comienza a tomar forma en operaciones concretas. Durante Hyvolution Chile 2026 se presentó un camión de carga propulsado por hidrógeno verde, desarrollado y ensamblado íntegramente en el país, mientras la electromovilidad consolida nuevas soluciones para la distribución urbana y la última milla.
El vehículo fue desarrollado por el Centro Mario Molina (CMM) y South Energy mediante el programa tecnológico H2V-Transdrive, iniciativa financiada por Corfo. El proyecto combina una batería eléctrica con una celda de combustible alimentada por hidrógeno, con el objetivo de ampliar la autonomía y reducir los tiempos asociados a la recarga.
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Según explicó Gianni López, director del CMM, la solución busca atender operaciones logísticas, de última milla y retail en las que la autonomía o los tiempos de carga de los vehículos eléctricos convencionales pueden convertirse en una limitación.
El sistema permite que el camión opere inicialmente con energía almacenada en la batería y active posteriormente la celda de combustible para extender su recorrido. La tecnología apunta a superar los 600 kilómetros de autonomía, frente a unos 250 kilómetros estimados para un vehículo eléctrico de características similares.
Además, el proceso de recarga con hidrógeno podría tomar alrededor de seis minutos, permitiendo recuperar aproximadamente 450 kilómetros de recorrido. El proyecto también busca acercar el costo del vehículo al de una alternativa eléctrica a batería, con el propósito de disminuir las barreras de adopción para las empresas.
Hidrógeno para operaciones de mayor distancia
La tecnología plantea una alternativa tanto frente a los vehículos diésel como a los modelos completamente eléctricos. En el primer caso, su principal atractivo está en la reducción de emisiones y en una menor exposición a las fluctuaciones asociadas a los combustibles fósiles.
Frente a los vehículos eléctricos a batería, en tanto, el hidrógeno apunta a resolver operaciones que requieren mayores distancias y tiempos de detención más reducidos para la recarga.
Uno de los primeros pilotos se desarrollará junto a CCU y Transportes Rubén Martínez en el trayecto Santiago-Viña del Mar-Valparaíso, donde el camión será utilizado para la reposición de máquinas dispensadoras.
También está previsto un proyecto en la Región de Magallanes. La empresa Swisslog encabezará pruebas de última milla en Punta Arenas y de transporte de mercancías entre esa ciudad y Puerto Natales.
El avance de estos proyectos ocurre en un escenario de mayor inversión internacional en hidrógeno verde. López destacó las iniciativas anunciadas por China y las señales provenientes de la industria automotriz europea, además de un proyecto de inversión por US$11.000 millones aprobado en Punta Arenas, vinculado al desarrollo de esta industria.
Electromovilidad toma fuerza en la última milla
Mientras el hidrógeno busca posicionarse en operaciones logísticas que demandan mayor autonomía, la movilidad eléctrica ya forma parte de las estrategias de distribución urbana.
Olivier Paccot, gerente general de Blue Express, señaló que la optimización de rutas y el uso de una red superior a 3.200 puntos de Entrega Fuera de Casa permiten reducir cerca de 52.500 kilómetros de desplazamientos y evitar el consumo de unos 13.500 litros de combustible cada mes.
En los 1.000 puntos de mayor demanda, la compañía registra reducciones de hasta 70% en el consumo de combustible y de hasta 75% en el uso de flota respecto del modelo tradicional de entrega a domicilio.
A esta estrategia se suma el uso de bicicletas, caminantes y motos eléctricas. Cerca de una cuarta parte de los paquetes pequeños distribuidos en Santiago se entrega mediante estas alternativas, permitiendo que comunas como Providencia, Ñuñoa, Macul, San Miguel y Santiago Centro desarrollen operaciones de última milla sin emisiones.
Blue Express también informó que alrededor de tres millones de personas retiraron paquetes durante el último año en sus puntos y lockers. La empresa prepara, además, un nuevo centro de distribución con capacidad para procesar hasta 1,5 millones de paquetes diarios, con el objetivo de reducir desplazamientos innecesarios y optimizar el uso de la flota.
Academia destaca impacto ambiental
Desde el ámbito académico, César Mattar, director del Magíster en Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Universidad Mayor, valoró el desarrollo del camión a hidrógeno verde y su potencial para sectores con elevado consumo energético, entre ellos la minería y otras actividades que utilizan maquinaria pesada.
El académico señaló que la reducción de los combustibles fósiles no solo tiene efectos sobre las emisiones de dióxido de carbono. También permite disminuir otros contaminantes asociados a la combustión, algunos de los cuales contribuyen a la formación de smog y pueden generar efectos adversos sobre la salud.
Respecto de la meta nacional de dejar de comercializar vehículos nuevos a combustión hacia 2035, Mattar consideró que el objetivo presenta mayores posibilidades de cumplimiento en el transporte público que en el segmento particular, debido principalmente a las diferencias de costos.
No obstante, proyectó que una electrificación completa del parque vehicular podría alcanzarse antes de 2050.
Con el camión a hidrógeno verde entrando en una etapa de pruebas previa a su pilotaje comercial y la electromovilidad avanzando en la distribución urbana, Chile desarrolla distintas vías para reducir las emisiones del transporte. La elección entre hidrógeno, baterías y otras soluciones dependerá de factores como la distancia, la autonomía requerida, los costos y las características de cada operación logística.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: eldesconcierto.cl





