El Ministerio de Transportes trabaja en un plan de optimización para el sistema de buses del transporte público de Santiago, que contempla reducir la oferta en horarios de baja demanda y eliminar la operación de buses articulados durante la noche y los fines de semana.
La iniciativa quedó detallada en una minuta técnica fechada el 26 de marzo, divulgada por el medio El Desconcierto, donde se exponen una serie de medidas destinadas a mejorar la eficiencia del sistema y ajustar la operación a los actuales niveles de demanda en la capital.
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El documento plantea que los cambios se aplicarán de manera gradual y con monitoreo permanente, con el objetivo de resguardar indicadores clave del servicio, especialmente los tiempos de espera de los usuarios. Esta estrategia cobra relevancia en medio de una recuperación sostenida de la demanda del transporte público tras la pandemia.
La planificación también considera factores económicos que inciden en el funcionamiento del sistema, como el aumento del precio de los combustibles y el congelamiento de tarifas anunciado para el transporte público, lo que refuerza la necesidad de optimizar el uso de recursos.
Entre las medidas contempladas destaca el ajuste de salidas y frecuencias en los periodos de menor utilización del servicio. Estas modificaciones se mantendrán en evaluación junto a los operadores del sistema.
Otro cambio relevante apunta al retiro de buses articulados en horarios nocturnos y durante los fines de semana, los que serían reemplazados por buses rígidos. Asimismo, la minuta propone analizar la aplicación de esta medida en otros periodos de menor demanda.
En paralelo, el plan refuerza la prioridad en el uso de buses eléctricos, en línea con los objetivos de eficiencia energética y sostenibilidad del sistema de transporte público de Santiago.
La propuesta también considera revisar los servicios cortos y los horarios de término de operación, buscando mejorar la coordinación con otros modos de transporte como Metro y los servicios ferroviarios.
Respecto a la operación de fines de semana, el plan plantea una reducción gradual de la oferta, que podría alcanzar cerca del 70% del servicio habitual los sábados y un 60% los domingos. Para mitigar posibles impactos en los usuarios, se plantea mejorar los niveles de puntualidad del sistema.
Además, el documento propone revisar recorridos que cuentan con alternativas cercanas y realizar ajustes en trazados para evitar sectores sin cobertura de transporte público.
Como complemento, se evalúa implementar una temporada especial de invierno con menor oferta de buses, esquema que podría replicarse en otros periodos de menor demanda, como durante las Fiestas Patrias.
Finalmente, la minuta destaca la importancia de fortalecer el uso de datos operacionales y fomentar el intercambio de buenas prácticas entre los operadores para mejorar la gestión del sistema.
En este contexto, el ministro Louis de Grange ya había señalado a mediados de marzo que existen “justificaciones técnicas para realizar ajustes en la flota sin afectar la calidad del servicio”.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.





