Las condiciones invernales mantienen paralizados los principales pasos internacionales de Mendoza hacia Chile y reducen las alternativas disponibles para el transporte terrestre de mercancías. El Sistema Integrado Cristo Redentor permanece cerrado desde el 14 de julio, con interrupción total en el Túnel Internacional, mientras las nevadas continúan dificultando las tareas para recuperar la transitabilidad.
El escenario también afecta al Paso Internacional Pehuenche y al tramo Cajón Grande-Límite Internacional de la Ruta Nacional 145, ambos con corte total según el último reporte de Vialidad. La situación deja fuera de servicio, de manera simultánea, los dos cruces mendocinos de habilitación permanente para el transporte internacional de cargas, limitando la posibilidad de redistribuir el tránsito dentro de la provincia.
Lea también: Epysa Buses fortalece su propuesta para el transporte de pasajeros en Conabus
La prolongación de las restricciones comienza a generar efectos sobre la planificación logística. Mientras parte de los camiones permanece a la espera de una definición, otras unidades fueron derivadas hacia pasos ubicados más al sur, entre ellos Pino Hachado, de acuerdo con información difundida en Chile. El desvío obliga a modificar itinerarios y concentra vehículos en corredores que también están expuestos a las condiciones climáticas propias de la temporada invernal.
La nieve demora las tareas de reapertura
En el corredor Cristo Redentor, los equipos trabajan para recuperar la circulación durante los períodos en que las condiciones meteorológicas permiten intervenir con seguridad. Vialidad Nacional mantiene operativos de despeje de nieve y control del hielo sobre la Ruta Nacional 7, aunque la llegada de nuevos frentes mantiene condicionadas las tareas y dificulta establecer una fecha para la reapertura.
El pronóstico contemplaba nuevas nevadas hasta la madrugada del sábado, con una posible mejora durante el fin de semana y el lunes. Sin embargo, las autoridades continúan evaluando el estado del corredor y todavía no confirmaron cuándo podrá restablecerse el tránsito internacional. Además, se prevé la posibilidad de nuevas precipitaciones en alta montaña hacia el martes.
La situación en el sector chileno refleja la magnitud del fenómeno. Autoridades citadas por medios locales indicaron que la nieve acumulada superó los siete metros y que en determinados puntos se registraron acumulaciones de hasta 20 metros. El endurecimiento del manto generó bloques de hielo que dificultan las tareas de remoción y obligan a ampliar de manera gradual la brecha habilitada para acceder a las instalaciones fronterizas.
El temporal también provocó otras intervenciones en la alta montaña. Más de 130 personas fueron evacuadas desde distintos sectores y se desplegaron operativos para asistir a trabajadores que permanecieron aislados durante varios días. Las cuadrillas viales, en tanto, continúan trabajando sobre la Ruta Nacional 7 cuando el clima permite hacerlo bajo condiciones seguras.
La espera de camiones aumenta la presión logística
La falta de certezas sobre la reapertura incrementa la preocupación entre los operadores del transporte internacional. Desde Chile, representantes de organismos y gremios aduaneros señalaron que se maneja una estimación de hasta 5.000 camiones a la espera de la habilitación. La cifra no corresponde a un registro oficial, pero evidencia el riesgo de una fuerte acumulación de vehículos cuando el tránsito vuelva a normalizarse.
La reapertura tampoco dependerá exclusivamente de despejar un punto de la ruta. Las autoridades chilenas indicaron que será necesario garantizar condiciones seguras de circulación a ambos lados de la Cordillera. Por ese motivo, los trabajos de recuperación deberán coordinarse entre los equipos de Argentina y Chile antes de autorizar nuevamente el paso de los vehículos.
Cristo Redentor ocupa un lugar central en la conexión terrestre entre ambos países. El corredor une Mendoza con la región chilena de Valparaíso mediante la Ruta Nacional 7 y la Ruta 60 de Chile, y es utilizado por automóviles particulares, ómnibus y vehículos de carga. Su cierre prolongado afecta no solo al intercambio bilateral, sino también a distintos circuitos logísticos de alcance regional.
Exportaciones también quedan condicionadas
Uno de los flujos afectados corresponde a la exportación de cal desde San Juan hacia Chile, donde este producto es utilizado como insumo para la actividad minera. Frente a interrupciones prolongadas, la provincia implementó un mecanismo de información preventiva para comunicar diariamente a las empresas de transporte el estado del corredor antes de que los vehículos inicien su recorrido.
La medida busca evitar que camiones y conductores lleguen hasta la zona cordillerana y queden inmovilizados durante varios días ante la falta de certeza sobre una eventual reapertura.
El panorama evidencia que el problema supera el cierre de una ruta específica. Con Cristo Redentor y Pehuenche inhabilitados al mismo tiempo, las nevadas reducen las opciones de cruce en Mendoza, obligan a modificar recorridos y trasladan parte de la presión hacia otras conexiones cordilleranas. Mientras no se recuperen condiciones seguras de circulación, el transporte internacional de cargas deberá operar sobre una red terrestre con menor capacidad y mayores restricciones.
Nota Editorial: *Este contenido fue escrito con la asistencia de un editor de eltransporte.com, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación.
Fuente: infobae.com





